Descripción
La voz del narrador es muchas voces, como múltiples son las perspectivas.
Novela construida sobre el cañamazo de unos deberes escolares del taller de escritura al que Carmelo asiste. Con un arriesgado y
valiente uso del léxico más crudo en los diálogos, de un realismo nada complaciente, y que no ahorra ni un horror, pero tampoco
rehúye lo que de bálsamo tiene la escritura.
Y la novela, que incluye reflexiones sobre su propio discurrir, lleva a quien la lee a pensarse también como un actante necesario al relato.
Por lo que su lectura compromete a quien se embarca en ese «río de los muertos» a bordo de un navío de palabras contra el adverso viento del olvido.





